Encuentro los aeropuertos especialmente atractivos.
Sus rincones inmaculadamente luminosos, el sonido de las ruedas de cientos de valijas llenas de sueños y pesares, la voz clara que anuncia arribos y partidas sobre nuestras cabezas, las turbinas en las pistas y el murmullo de gente que llega y se va crean una atmósfera única. Sus terminales simbolizan el primer paso -o el último- en un camino lleno de experiencias nuevas; cada pasajero trae y se lleva un sinfín de historias y expectativas que los demás desconocen. Business or pleasure? No interesa; todos se vuelven iguales dentro de estas enormes cajas de concreto y cristal que nos lanzan a vivencias increíbles.
Desde este modesto aeropuerto virtual invito a los pasajeros a embarcarse con xNashh Airways en un vuelo sin escalas a los rincones de mi mente, tan compleja y única como cualquier otra.
Les deseo un vuelo agradable.

Nashh Kinney.

Thursday, July 14, 2011

Cuando se está aburrido, los horizontes de la randomness de las cosas que uno encuentra en Internet -muchas veces sin buscar- parecen estirarse hasta magnitudes inimaginables. En menos de una hora, me vi hurgando en varios rincones ridículos del ciberespacio, sin ningún punto de conexión aparente entre uno y otro; a saber:


Primera parada: Video de un comercial de jugo de naranja del año 1994. Aprendí algo? Más allá de que extraño los noventa, NO.


Segunda parada: Twitter de la presidenta. Aprendí algo? No. Sólo la odio más.


Tercera parada: Catálogo de llaveros. Aprendí algo? No. Bueno, sí: que los quiero todos.


Cuarta parada: Mapa de husos horarios. Aprendí algo? No. Confirmé que me los sé prácticamente de memoria.

Quinta parada: Blog de arquitectura y diseño urbano. Aprendí algo? No mucho. Estaba en un idioma raro.

Final del recorrido: Mi blog. Necesitaba hacer esta entrada. Y eso vuelve todo aún más random.

Gracias por volar con xNashh Airways ~

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